MIDI, que significa Interfaz Digital de Instrumentos Musicales (Musical Instrument Digital Interface), es un estándar técnico y formato de archivo que permite que los instrumentos musicales electrónicos, las computadoras y otros dispositivos de hardware se comuniquen entre sí. A diferencia de los formatos de audio comunes como MP3 o WAV, un archivo .mid no contiene ondas de sonido grabadas reales. En su lugar, almacena una serie de instrucciones de datos o mensajes que describen una interpretación musical. Estos mensajes incluyen información detallada como el tono de la nota (pitch), la duración, la velocidad (la fuerza con la que se toca la nota), el volumen y el tempo. Cuando se reproduce un archivo MIDI, actúa como una partitura digital, indicando a un sintetizador de hardware o a un instrumento de software exactamente cómo generar el sonido en tiempo real. Debido a que solo contiene datos de instrucción en lugar de audio muestreado, los archivos MIDI son increíblemente pequeños en tamaño, a menudo de solo unos pocos kilobytes. Esto los hace altamente eficientes para la composición musical, la secuenciación y la sincronización en estudios profesionales. Permiten a los músicos cambiar fácilmente el sonido del instrumento, transponer claves o editar notas individuales sin necesidad de volver a grabar toda la pista de audio.